
A fin de mes empieza a vencer la implementación del Régimen de Transparencia Fiscal por el que deberán discriminar el Impuesto sobre los Ingresos Brutos en las facturas a consumidores finales en varias provincias. Esto está disparando numerosas consultas profesionales de las empresas,
La adaptación de los sistemas de facturación al Régimen de Transparencia Fiscal sobre Ingresos Brutos plantea importantes desafíos técnicos para las empresas debido a la falta de unificación federal y a la saturación de los calendarios de las organizaciones de obligaciones con los fiscos nacional y provinciales.
«Y, para los consumidores finales, la implementación de este régimen genera tanto beneficios teóricos de transparencia como serios desafíos prácticos de interpretación, debido a la falta de armonización entre las provincias», agrega.
Qué provincias exigen discriminar Ingresos Brutos en el ticket desde agosto
«El avance del Régimen de Transparencia Fiscal para el Impuesto sobre los Ingresos Brutos presenta un panorama sumamente desparejo en el país. Actualmente, solo cuatro provincias lo tienen operativo con plazos exigibles, tres han dado pasos preliminares sin una obligación activa y las restantes diecisiete no se han pronunciado», enumera Ramos, y precisa:
Chubut
En Chubut la obligación de discriminar Ingresos Brutos se estableció únicamente para supermercados e hipermercados.
El plazo límite para la adaptación de los sistemas de facturación vence el 31 de agosto de 2026.
En el comprobante se incorporará un cálculo del impuesto bajo la leyenda «Valor aproximado del ISIB Chubut«.
Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA)
El plazo de adecuación de los sistemas de facturación luego de una prórroga del Régimen de Transparencia Fiscal en CABA quedó establecido para el 30 de septiembre de 2026.
La obligación de transparentar el impuesto alcanza a todos los contribuyentes de Ingresos Brutos, con exclusión de quienes se encuentren en el Régimen Simplificado.
Para la inclusión del impuesto en el ticket, debe mostrarse la alícuota aplicable, pero no el monto en pesos.
Mendoza
La implementación obligatoria está fijada para el 1 de octubre de 2026. El universo obligado abarca a los contribuyentes del Régimen General y de Convenio Multilateral, quedando excluidos los monotributistas.
En el comprobante se debe consignar únicamente la alícuota de impuesto en los comprobantes clase B emitidos a consumidores finales.
Entre Ríos
El cronograma de implementación se dividió en dos etapas. Los grandes contribuyentes están obligados a partir de octubre de 2026, mientras que el resto de los contribuyentes debe cumplir a partir de noviembre de 2026.
Se exige discriminar la incidencia estimada del impuesto, debiendo consignarse en los sistemas tanto la alícuota como el monto correspondiente.
Provincias con pasos administrativos sin obligación exigible aún
Córdoba: en mayo de 2025 se instruyó a la Dirección General de Rentas a diseñar un esquema coordinado con la autoridad nacional. Sin embargo, a más de un año de esa instrucción, sigue pendiente la reglamentación operativa.
Santa Fe: en abril de 2026 se emitió una instrucción similar a la Administración Provincial de Impuestos (API) con la condición de no encarecer los costos administrativos de los contribuyentes. Actualmente tampoco cuenta con reglamentación operativa ni plazos vigentes.
Salta: el proyecto de ley para adherir formalmente al régimen provincial de transparencia fiscal cuenta con estado parlamentario en el Senado salteño desde diciembre de 2025, pero aún no se convirtió en ley.
Las 17 jurisdicciones restantes, incluyendo a la Provincia de Buenos Aires, que representa la mayor recaudación de Ingresos Brutos a nivel nacional, se mantienen en silencio y no han impulsado ninguna medida conocida al respecto.
Cuáles son las dudas de las empresas sobre el Régimen de Transparencia Fiscal
«La adopción del Régimen de Transparencia Fiscal plantea importantes desafíos técnicos para las empresas y consultas profesionales, debido a lo heterogéneo del impuesto en las provincias y en la complejidad de la liquidación de Ingresos Brutos», advierte Ramos.
Los ejes principales de los desafíos y consultas en la materia son los siguientes, explica el experto:
Heterogeneidad federal y falta de unificación de criterios
Al tratarse de una invitación a las provincias y no de una imposición obligatoria con un formato unificado, cada jurisdicción reglamenta bajo su propio criterio técnico, plazos y alcances:
Las empresas deben configurar sus sistemas para calcular y mostrar la información de formas totalmente distintas según la provincia. Por ejemplo, CABA y Mendoza exigen mostrar únicamente la alícuota aplicable (no el monto), mientras que Chubut requiere exhibir un monto estimado del impuesto y Entre Ríos demanda consignar tanto alícuota como monto en sus comprobantes.
Si las 24 jurisdicciones del país se sumaran de forma independiente a Transparencia Fiscal, un único sistema de facturación nacional se vería obligado a parametrizar y resolver en tiempo real hasta 24 lógicas y criterios de exhibición diferentes para un mismo tipo de operación.
Complejidad inherente de Ingresos Brutos
A diferencia del IVA, que cuenta con una alícuota general y estable, el Impuesto sobre los Ingresos Brutos es sumamente dinámico y complejo de automatizar en el punto de venta de cara al consumidor final.
El tributo varía constantemente de acuerdo con la jurisdicción, la actividad económica específica del contribuyente y, en el caso de operar bajo Convenio Multilateral, según el coeficiente unificado de distribución de base imponible aplicable a cada provincia.
Los sistemas deben ser capaces de procesar estas variables en tiempo real en las facturas a consumidores finales, que tradicionalmente no discriminaban este tipo de componentes impositivos de carácter local.
Calendario de sistemas ya saturado de obligaciones con fiscos
Las modificaciones requeridas para discriminar el impuesto se presentan en un momento de alta sobrecarga administrativa y de sistemas para las áreas de tecnología e impuestos. Los equipos técnicos ya se encuentran asignados a otros desarrollos regulatorios obligatorios:
- La adecuación al sistema SIRCIP (diseñado para unificar retenciones y percepciones de Ingresos Brutos de Convenio Multilateral), que tras acumular tres postergaciones sucesivas está programado para entrar en vigencia el 1 de diciembre de 2026.
- La implementación del nuevo sistema de facturación electrónica mensual, que exige un reordenamiento de los hitos técnicos de facturación en sectores de gran volumen transaccional como entidades financieras, aseguradoras y emisoras de tarjetas de crédito.
Cómo afecta la discriminación de Ingresos Brutos en la factura a los consumidores
Las consecuencias directas se pueden dividir en dos aspectos contrapuestos, afirma Ramos:
El beneficio de visibilizar el costo impositivo «oculto»
El principal objetivo y beneficio de la norma es que el comprador pueda observar en su comprobante de pago qué porción del precio final corresponde al Impuesto sobre los Ingresos Brutos (ISIB), un tributo local que históricamente permanecía invisible para el público general.
Mostrar Ingresos Brutos junto al IVA amplía la base de información de los ciudadanos y, teóricamente, enriquece la discusión pública sobre la carga tributaria total que soporta cada compra.
Confusión e inconsistencia al intentar leer los tickets
A diferencia del IVA, que posee alícuotas generales estables, Ingresos Brutos es sumamente dinámico y varía según la actividad del comercio, la jurisdicción y esquemas técnicos complejos como el Convenio Multilateral. Esto hace que los datos expuestos sean difíciles de interpretar para una persona promedio.
Al no existir una reglamentación nacional unificada, el consumidor se encuentra con un mapa confuso en el punto de venta.
Si el resto de las jurisdicciones del país se sumaran de manera independiente utilizando criterios heterogéneos, la acumulación de datos dispares (porcentajes de Convenio en un ticket, valores estimados en pesos en otro) terminaría volviendo la información completamente ilegible, frustrando el propósito de ofrecer un dato claro y comparable.
FUENTE: IProfesional


